El día de hoy los alumnos de secundaria nos convertimos en maestros, y no puedo negar que a pesar que cada año suceda lo mismo, uno siempre termina aprendiendo más de cada experiencia. En este año, a mis compañeros y a mí nos tocó ir con los más pequeños del colegio, nuestros hermanos menores de inicial.
Comenzando la actividad no asumí la tarea como un reto, pues me era consciente que cuidar niños pequeños es una tarea compleja; sin embargo, dudaba que cuatro alumnos de aproximadamente 18 años, con una gran experiencia adquirida en cada año cuidando niños en un día tan especial como el día del maestro, no lograran lidiar con uno pequeños de 5 años, que recién estaban conociendo el mundo. Bueno, resulta que me equivoqué, esos 13 años que los niños pequeños y nosotros teníamos de diferencia no significaron nada, dado que, asumir que este no sería un reto fue un gran error, y es ahí donde comienza mi experiencia CAS…
Para comenzar, el momento en el cual me percaté que la experiencia sería un reto fue el instante en el cual entré al salón y me encontré con un conjunto de niños alborotados y ansiosos por saber dónde se encontraba su maestra. Sí, desde el primer instante entendí que este sí sería un reto; no obstante, tenía suerte de contar con compañeros que me acompañarían a travesar esta labor que los maestros atraviesan día a día. Este día tuve que trabajar con Joaquín, Diego, John y una compañera de quinto de secundaria, por lo cual, puedo afirmar que la efectividad con la trabajaríamos dependería de qué tan bueno sea nuestro trabajo en equipo. Y como punto aparte, me gustaría decir que, para este punto del programa de CAS, he concretado muy bien el resultado de aprendizaje mostrar habilidades de trabajo en equipo y reconocer los beneficios del trabajo colaborativo, a causa que, ahora lo pongo en práctica en mi vida diaria y en verdad creo que gran parte de las tareas que realizó en mi presente y probablemente que realice en mi futuro serán en equipo, por lo cual este es uno de los aprendizajes que he aprendido a asimilar y valorar más.
Ahora bien, continuando hablando de mi experiencia con los niños en concreto, resalto que, si bien mis compañeros y yo ya habíamos trabajado con niños antes, cuidar a este grupo fue particularmente complicado porque los alumnos que debimos cuidar eran muy revoltosos, ante lo cual, mis compañeros y yo dividimos las labores y el salón en pequeños grupos de los cuales cada uno cuidaba uno, lo cual fue una buena estrategia, porque a partir de ese punto todo estaba más organizado.
Por otro lado, esta experiencia me pareció aleccionadora porque mientras trabajaba noté que uno de mis puntos fuertes es ser paciente con los niños, lo cual me sorprendió mucho porque generalmente no soy tan paciente con las personas de mi entorno, pero irónicamente, sí lo fui con ellos. En ese sentido, comprendo que una de mis fortalezas es la paciencia con los niños, y una de mis debilidades es la falta de paciencia con las personas de mi edad o mayores, y es por este motivo que ahora que ya identifiqué un punto fuerte y área en las que necesito mejorar, me comprometo a ser más paciente en mi día a día y no solo en experiencias específicas como la que viví el día de hoy.
Culminando con esta reflexión, me gustaría enfatizar que más allá del aprendizaje adquirido en cuanto al trabajo en equipo o los puntos fuertes y débiles que encontré en mi persona. Resalto que ponerme en el lugar de un maestro por un día fue algo más que enriquecedor para mi crecimiento personal, así como también una experiencia gratificante, por el motivo que desde mi perspectiva he logrado mostrar compromiso con cuestiones de importancia global, para ser más concreta, pienso ahora aprecio mucho más la labor de todos los maestros que he tenido y tengo a lo largo de mi vida, ya que comprendo que su trabajo requiere mucho compromiso, voluntad, vocación de servicio, y por ende, son personas a las que respeto mucho. Desafortunadamente, soy consciente que hoy en día en mi país ellos no reciben la admiración o respeto que se les debe, y lamentablemente eso es algo que las personas solo notamos cuando nos ponemos en su lugar, y es por este motivo que, a pesar de lo breve de mi experiencia, creo que me ha hecho crecer como persona a grandes rasgos, ya que, me ha dado una mejor comprensión del verdadero significado de la palabra: “maestro”.
![]() |
Yo guiando a los niños para que se sienten en orden en el coliseo. |
![]() |
Mis compañeros y yo organizándonos en grupo para lograr hacer un buen trabajo como maestros por una hora. |
Comentarios
Publicar un comentario