¿Cómo han cambiado tus expectativas?
En tanto a los proyectos personales, mis expectativas en cada uno de ellos eran muy distintas. Para ello procederé a realizar esta parte de la autoevaluación, primero enfocándome en un proyecto, y luego en el otro.
En relación al proyecto “Con tu empatía aprendo”, yo era consciente que el mismo sería muy entretenido y enriquecedor para las áreas de creatividad y servicio, dado que, en realidad, es una actividad que vengo realizando en los veranos desde hace tres años, razón por la cual ya tenía una idea previa de cómo me desenvolvería en el mismo.
Respecto al segundo proyecto, “Deporte: una visita a mi pasado”, en un inicio solo hice este proyecto por compromiso, por cumplir con el balance en el programa de CAS; sin embargo, posteriormente noté que este impulso inicial había sido necesario para percatarme que al final este proyecto me permitiría aprender mucho más de lo que había imaginado, por ende, mis expectativas iniciales frente a este proyecto sí cambiaron de forma radical, a comparación con el primer proyecto en el cual mis expectativas siempre se mantuvieron altas.
¿Qué has necesitado para mejorar/ para tener éxito?
En ambos proyectos he requerido perseverancia, ya que gracias a la misma he logrado mantener un ritmo constante que me ha permitido evidenciar los resultados de aprendizaje en mi vida. Pienso que para tener éxito la disciplina es algo más importante, pero para ser una persona disciplinada la perseverancia, orden y compromiso son claves, elementos que si bien pienso he logrado afinar conforme transcurrían mis proyectos personales y el programa de CAS en general, aún debo mejorar más, porque es allí donde se encuentra la clave del éxito que implica llegar a una meta propuesta, es allí donde radica la diferencia en alguien quien intenta y no cumple, con alguien quien intenta para cumplir.
¿De qué manera han mejorado tus habilidades o has adquirido nuevas?
He mejorado mis habilidades de organización progresivamente, porque planificar un proyecto implica tener en claro las fechas en las cuales el mismo se llevará a cabo. Así también, pienso que mis habilidades de organización que si bien hoy por hoy no son impecables, sí son mejores que al inicio del programa, y creo que parte de esta mejora es producto de una necesidad vista en mi meta de lograr el buen cumplimiento y culminación de los proyectos iniciales que planeé llevar a cabo. En síntesis, creo que mi habilidades de organización ha sido una nueva adquirida; no obstante, también puesto que es una nueva habilidad que aún tiene mucho por mejorar, pero esto es un aspecto que tal vez yo no hubiera sido capaz de reconocer si es que no me hubiera plateado metas relacionadas al desarrollo de mis proyectos de CAS.
¿Qué nuevas áreas has explorado este año? ¿Cómo has manejado el balance?
El año pasado, casi todo el año estuve enfocada el el área de servicio, dado que el proyecto colaborativo en el cual participé era realizar voluntariado en INEN. Dicho ello, si deseaba buscar un balance en mis áreas CAS, sería indispensable que logre potenciar las áreas de creatividad y actividad, y ello fue lo que hice mediante mis dos proyectos personales: "Con tu empatía aprendo” , donde me enfoqué tanto en la creatividad como el servicio; y “Deporte: una visita a mi pasado”, donde básicamente mantuve un enfoque en la actividad.
En otro términos, busqué el balance en mi vida mediante la determinación de dos proyecto que abarcaran áreas diferentes. Aun así, puedo ser capaz de afirmar que sí logré cumplir con desarrollarme en las tres áreas; no obstante, resalto que pienso que me desarrollé en mayor medida en el área de servicio, porque abarqué la misma en muchas experiencias CAS y en el proyecto integrado y colaborativo.
¿Cuál ha sido tu plan de acción o los pasos que seguiste?
Mi plan de acción seguía el orden de la planificación, acción y reflexión. Concretamente, primero pensaba en cuáles eran mi objetivos, luego planteaba o me proponía a mí misma los medios para lograrlo. Posteriormente, analizaba cada una de mis ideas planteadas e iba descartando aquellas que no estaban tan ligadas a mis objetivos o simplemente no eran muy factibles, de esta manera reducía planes de acción. Luego, una vez que ya había determinado qué idea inicial era la más efectiva comenzaba a planificar todo con más detalles, y terminado toda la etapa de planificación pasaba a la etapa de acción.
En la etapa de acción me aseguraba de cumplir con la planificación inicial correctamente, claramente, a veces ocurrían imprevistos y debía cambiar el plan inicial, pero cada vez que ocurría un imprevisto intentaba evaluar la situación a grandes rasgos para evitar que ello volviera a suceder.
Finalmente, la etapa de reflexión era la que más me costó llevar a cabo inicialmente, ya que ella implicaba no solo evaluar mi desarrollo en los proyectos de forma minuciosa, sino que implicaba generar nuevas ideas y cambios a partir de lo reflexionado.
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